"Lo mejor es ser un buen ejemplo" (Entrevista con Hannah Nydahl)
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La organización del Camino del Diamante crece
en todas partes del mundo, Lama Ole y tú asumís cada vez más
responsabilidades sobre el Budismo en Occidente. ¿Cuál es la situación
general actual en el 2003?
En primer lugar quiero decir que murió Lopön Tsechu Rinpoche. Fue el
primer Lama que Ole y yo hemos conocido: a través de él nos encontramos
con el decimosexto Gyalwa Karmapa, y por Karmapa se puso todo en
movimiento. Cuando uno piensa en la muerte, lo primero que puede venir a
la mente es que algo termina. Pero la muerte de Lopön Tsechu Rinpoche,
afortunadamente, no significa que su actividad termina. Incluso me
atrevería a decir que su forma de morir fue muy simbólica, porque
dirigió su trabajo hasta el último momento. Incluso no había cambiado
sus programas.
A pesar de que, por supuesto, le echamos de menos también
sentimos que sería algo conforme a sus deseos, que siguiésemos con esta
actividad. Eso es lo que hacemos y queremos hacer.
El Dharma crece en todas partes y veo que el trabajo no sólo crece en
los centros, sino también cada vez es más profundo. Tenemos un buen
equilibrio entre los estudiantes “viejos” y “nuevos”. No sería una buena
señal si todos los practicantes “viejos” dejaran de ir a los centros y
sólo los “nuevos” estuvieran allí. Del mismo modo, sería desfavorable si
no hubiera nadie “nuevo”, y sólo los “viejos” estuvieran. Pero así
tenemos un equilibrio adecuado. Algunos se centran más en la práctica y
otros más en ampliar su conocimiento y se apoyan mutuamente. El Budismo
ya no es un fenómeno extraño y exótico en nuestra sociedad, sino que se
considera como una ciencia de la mente, lo que realmente es.
¿Nosotros producimos o consumimos el Budismo?
El Budismo no se puede “producir”, la cuestión es: se
practica el Budismo para uno mismo o para los demás? Creo que esto es
muy individual. Como budista, uno tiene el deseo – o trata de tenerlo-
de mejorarse a sí mismo. A continuación, ojalá siga adelante y mantenga
la esperanza de mejorarse para ser más útil para los demás. Algunos
pueden estar en una situación difícil y vienen al Budismo, porque en
primer lugar buscan ayuda para sus propios problemas. Se puede decir,
que ellos se comportan más como consumidores. Otros tienen desde el
principio el objetivo de incluir a otros en sus deseos y ayudan en las
actividades del Dharma.
Muchos están preocupados por las guerras
civiles en las fronteras de Europa y de los ghettos en nuestras
ciudades. Es responsable tener niños y meterlos en estas situaciones
difíciles o tendría uno más beneficio con la práctica? ¿Puedes decir
algo sobre el equilibrio de las razones a favor de la familia
tradicional y la práctica del Budismo?
Samsara es siempre Samsara, y esto es así desde tiempos sin
principio. Un mundo perfecto no existe, siempre van a suceder
diferentes cosas simultáneamente. Esta es la naturaleza del Samsara.
Puede ser más o menos evidente según el propio karma, pero a nivel
mundial, es siempre un lío. Samsara es siempre caos, pero al mismo
tiempo también aparecen condiciones agradables. Incluso en este mundo se
puede encontrar de todo. Hay personas que viven como dioses, y otras
personas que viven en estados infernales.
Cada persona responsable debe hacer todo lo posible por
desarrollarse en esta vida, en la medida de lo posible y así darse
cuenta de su propia situación. La decisión de formar una familia es
algo muy particular y personal. Aquí en Europa estamos realmente en una
situación extraordinaria, ya que no hemos sufrido guerras en mucho
tiempo. No sé en que momento de la historia ha sido así. Nuestros padres
vivieron dos guerras mundiales y a pesar de todo nosotros nacimos y
estoy contenta de eso.
¿Tienes sugerencias sobre como los que tienen familia podrían acercar a sus niños pequeños y adolescentes al Budismo?
Creo que lo que realmente importa es ser un buen
ejemplo. Eso es lo único que funciona. Tratáis de regalar a vuestros
hijos algunas buenas impresiones y luego observáis como es su karma. No
se puede obligar a los niños a ser budistas, o cristianos o lo que sea.
Lo mejor es ser un buen ejemplo y proporcionarles impresiones de los
Budas y los mantras. Nunca se sabe lo que va a suceder en el futuro. Se
puede hacer deseos, pero no se pueden tomar decisiones al respecto.
Si nos fijamos en lo que ha sucedido en los últimos años en
las “familias occidentales del Dharma”, vemos que un gran porcentaje de
los niños que nacieron en familias de practicantes del Budismo, cuando
fueron mayores eligieron el camino del Dharma. Esa es una buena señal.
No han sido obligados a hacer nada, pero igualmente quieren el Dharma
por sí mismos y realmente quieren practicar.
¿Has echado alguna vez de menos la vida tradicional de la familia con niños?
No, no siento haber perdido algo al respecto. Ole y yo
hemos tomado la decisión conscientemente y yo personalmente nunca me he
arrepentido, y tampoco fue difícil para mí. En el momento en que
empezamos con el Dharma, tuvimos que decidir a favor o en contra de la
vida familiar con niños. No había otras opciones – realmente no ha sido
posible llevar una vida “normal” con el Dharma. Hoy en día es algo
totalmente diferente y la gente no tiene que tomar esas decisiones.
Vosotros podéis vivir una vida budista en medio de nuestras sociedades
occidentales.
¿Por qué estás apoyando a Ole?
Estoy bastante segura de que no es la primera vez que nos apoyamos el
uno al otro. (Hannah se ríe). Todo nos hace pensar así. Cuando nos
decidimos a estar juntos, encontramos el Dharma y reaccionamos
exactamente igual con los maestros que conocimos. Nuestros deseos y
metas en la vida eran las mismas. Algo como esto no sucede sin haber
practicado antes juntos y haber hecho este tipo de promesas.
Ambos sois Lamas calificados , ¿Ole es más maestro o marido para ti?
Nos encontramos al mismo tiempo con el Budismo, hemos
practicado juntos, recibimos las mismas instrucciones, teníamos los
mismos maestros. Eso de “marido o maestro” no es la cuestión, porque de
alguna manera somos también maestros el uno para el otro. Ole no es mi
maestro budista como lo es para las personas que han encontrado el
Budismo a través de él y tomado refugio con él. Ambos somos estudiantes
del Karmapa. En otro nivel, somos por supuesto pareja – marido y mujer
– y nos apoyamos en el camino. Esta es otra manera de ser maestros el
uno para el otro. Es una gran ayuda si ambos comparten el mismo camino.
Si hay algo tan importante en la vida común, todo se vuelve mucho más
fácil.
¿Por qué eres budista?
Las enseñanzas de Buda tienen sentido para mí. Allí
encontré las respuestas a mis preguntas, y era el único sitio donde
podía encontrarlas. Tuve la gran suerte de encontrarme con un maestro
budista muy excepcional y convincente, es decir, con el décimosexto
Gyalwa Karmapa. Junto con Ole, el día de la luna llena en septiembre del
1970 tomé refugio budista. Cuando empecé a practicar el Budismo, mi
confianza en las enseñanzas solamente se confirmó, por lo que nunca tuve
ninguna duda de que esto era lo correcto.
¿Hubo momentos especiales que te hayan conmovido cuando la organización empezó a crecer?
Tengo que pensar… todo el tiempo ha habido momentos tan
conmovedores. (Hannah se ríe) Lo que siempre resulta muy conmovedor e
impresionante es ver cómo la gente usa el Dharma y se beneficia de él,
sea cual sea su origen cultural y el tipo de vida que llevan. Eso
realmente es profundamente conmovedor y satisfactorio. Es increíble: se
puede mirar alrededor del mundo y ver orígenes totalmente diferentes y
sin embargo todos nos encontramos en el Dharma.
También me resulta muy sorprendente y maravilloso, que
obtengamos una conexión tan profunda y cercana con personas de todo el
mundo a través del Dharma.
¿Tiene una mujer Lama – o “Lamini”- unas maneras determinadas para ayudar a las personas a ser más conscientes y felices?
En el Budismo, las cualidades individuales de la persona son más
importantes que su sexo. En el nivel normal hay por supuesto las
tendencias típicas de hombres y mujeres. Pero cuando se trata de la
práctica, estas diferencias desaparecen o ya no son importantes. En el
Dharma tenemos un factor común: por ejemplo, los métodos comunes para
enfrentarse a todo tipo de emociones perturbadoras. El factor común para
todos es comprender la naturaleza de las mismas. Intentamos llegar a
esta esencia de todo con nuestra práctica. Esto vale para todos los que
practican Budismo, ya sean hombres o mujeres.
¿Cual es tu actividad específica?
Hago un montón de traducciones, mucha comunicación y organización. Si
hablamos de lo masculino o femenino, se puede decir que mi papel es
típicamente femenino en el sentido de que me quedo bastante en segundo
plano.
Viajas mucho a la India. ¿Qué tipo de trabajo haces allí?
¡No estoy tan a menudo en la India como la gente piensa!
(Hannah se ríe) Ole y yo estuvimos muchos años en el Himalaya, desde
nuestro primer encuentro con el Budismo en 1968 en Nepal, eran nuestros
primeros años de aprendizaje y práctica, y hicimos muchas
peregrinaciones incluso con grupos grandes. Yo misma estaba entonces muy
activa en KIBI (Karmapa International Buddhist Institute) en Nueva
Delhi, donde hice traducciones tanto orales como escritas de una gran
cantidad de los programas de estudio.
A lo largo de unos diez años pasé dos meses allí cada año.
Antes traduje para muchos Rinpoches Kagyu y trabajé para ellos, pero no
específicamente en la India. Al principio estábamos a solas con ellos, y
yo hacía todo el trabajo. Pero ahora, por supuesto, hay personas que
hacen muchas de las tareas que yo llevaba a cabo en estos tiempos.
¿Tiene el Budismo ideas diferentes de las de otras religiones sobre la sexualidad y el papel de los hombres y mujeres?
Sí, creo que sí, aunque no sé tanto acerca de otras religiones. Yo
fui siempre una hereje (Hannah se ríe). Crecí en un ambiente académico,
humanista y no religioso, y en Escandinavia, donde la sexualidad es una
parte simplemente normal de la vida y no se considera como algo
problemático o incluso “pecaminoso”.
En las enseñanzas de Buda no hay esta idea del “pecado
original” o de la sexualidad como algo “pecaminoso”. Aparte de las
reglas para mantener la promesa de celibato para aquellos que la han
hecho, el Buda subrayó especialmente la importancia de no hacer daño a
nadie, cuando eres sexualmente activo. No ha considerado a las mujeres
como seres inferiores tal como se las ve en algunas otras religiones.
¿Crees que es importante que las mujeres tengan la igualdad total?
Sí, por supuesto. Pero en primer lugar es una cuestión
individual, sobre qué tipo de relación viven las personas. Si una pareja
ha acordado ciertas condiciones, se debe respetar las mismas para no
hacerse daño el uno al otro.
¿En el Budismo se respeta a las mujeres y se las trata con igualdad?
Depende de la cultura en la que vivan. En las sociedades
donde el papel de la mujer está muy determinado y más bajo que el de los
hombres, las mujeres tienen un estatus bajo, aunque el país sea
budista. Pero eso no es por motivos religiosos. No es como en otras
religiones en las que a las mujeres se les niega un espíritu o un alma o
lo que sea, o se les considera inferiores a los hombres. Si hay
diferencia en el tratamiento, entonces esto tiene que ver con la cultura
y la sociedad.
¿Cómo puede el Budismo ayudar a darles poder a
las mujeres y liberarlas en culturas donde ellas quieren ser tratadas
con igualdad?
En un mundo ideal, cada ser humano debe tener derecho a ser
como es y desarrollarse como lo desee, siempre y cuando no perjudique a
otros seres. Esto es un derecho fundamental, pero en muchos lugares del
mundo, incluso hasta cierto punto en nuestra sociedad, hay muchas
maneras mediante las que las personas tratan de limitarse las unas a las
otras. Lo bueno es que nadie nos impide la práctica interior: la
meditación. La práctica de la meditación trae como resultado la
libertad interior y al trabajar con la mente se consigue cada vez más
independencia de las circunstancias externas y por lo tanto se adquiere
la fuerza de la estabilidad mental. Y eso facilita el enfrentarse a
cualquier clase de situación no deseada y ayuda a hacer todo lo posible
para mejorar tu propia situación.
¿Tienen las mujeres y los hombres las mismas posibilidades de ser maestros budistas?
En general esto es posible en nuestra sociedad. El tiempo
dirá en qué medida. Si una mujer tiene niños pequeños y también es
maestra budista, entonces tiene que asumir la responsabilidad por sus
niños como madre. Por lo tanto no será capaz de viajar por el mundo un
período de tiempo, ya que esto no encajaría en su situación actual. Esto
es sentido común. Si una mujer no tiene esta obligación y se lo puede
permitir, es libre como un hombre para hacerlo. Así que eso depende de
uno mismo y su propia situación. Las enseñanzas no señalan
restricciones.
Se oye hablar de las “Salvadoras” (Tib. Dolma,
sct. Taras) Dakinis y las protectoras femeninas. ¿Podrías decir algo
sobre como estas cualidades femeninas están relacionadas entre si en el
espacio?
Las Taras son Yidams, es decir aspectos búdicos sobre los
cuales meditamos. Estos diferentes aspectos tienen varias funciones. Los
Yidams masculinos y femeninos no son hombres o mujeres ordinarios, sino
aspectos de la mente con cualidades diferentes en distintas formas. La
forma femenina simboliza la sabiduría de la naturaleza de la propia
mente y la forma masculina simboliza la claridad y la compasión de la
mente. La mente tiene estos dos aspectos y a través de la meditación en
varios Budas masculinos y femeninos seremos capaces poco a poco de
identificarnos con la naturaleza de nuestra mente. Por lo tanto, no se
trata de hombres y mujeres en un sentido físico.
Las Taras también simbolizan la actividad de los
Bodhisattvas. Cuando Tara alcanzó la iluminación, se comprometió a
ayudar a los seres en forma femenina. Su actividad es muy rápida y
directa. Si uno establece relación con un poderoso Bodhisattva, puede
obtener ayuda y apoyo en distintos niveles. Las dakinis y protectoras
son la actividad del Dharma.
¿Son las Taras buenos ejemplos para las mujeres?
¡Por supuesto! Cada Bodhisattva inspira y da habilidades a ambos, a las mujeres y a los hombres.
¿Qué significa cuando alguien es considerado como una emanación de un Buda determinado?
Los Tulkus suelen ser emanaciones de un aspecto determinado
de un Buda, como “Ojos Amorosos” (tibetano Chenrezig, sct.
Avalokiteshvara) o el “Buda de la Luz Ilimitada” (tibetano Opame, skt
Amitabha). Supongamos, por ejemplo, que tú eres un yogui, tu meditación
principal es Ojos Amorosos. Si te enfocas completamente en tu vida
actual en esta práctica, cuando realices y alcances la liberación a
través de la misma, luego en tu próxima vida serías una emanación de
Ojos Amorosos.
¿Tienes algún consejo para las mujeres que
llevan un estilo de vida muy ocupado? ¿Cómo pueden mejorar su atención y
concentración?
Las mujeres que tienen una vida familiar con hijos y un
trabajo deben entender que esto también puede ser una forma de práctica.
Lo decisivo es tener la motivación correcta. Que comiencen el día
siempre haciendo conscientemente deseos para la felicidad de todos los
seres y el deseo de que todo lo que hacen sea significativo y
beneficioso para otros. Así uno tiene una base, de modo que todo lo que
hace durante el día tiene un significado. Eso es parte del camino de un
Bodhisattva. Además, hay que tratar de ser más consciente de lo que
sucede en la propia mente. Si lo que sucede es demasiado desagradable,
es útil distanciarse. Se pueden usar mantras y tratar de no subir y
bajar con todo lo que sucede. Eso sería una práctica perfecta.
La entrevista se realizó en Rodby / Dinamarca, el dia 21 de junio de 2003
Posted
Traducción: Elena Hutter